Zaragoza, emplazada en el centro neurálgico de las principales ciudades españolas, cuenta con una situación privilegiada de cara al tercer milenio.
Con una población próxima a los 700.000 habitantes, Zaragoza concede a sus ciudadanos una agradable calidad de vida. La historia ha convertido a nuestra ciudad en un escenario magnífico de todas las épocas y, muestra de ello, son sus calles, sus rincones y sus bellos paisajes.